Monseñor Canecín nos pidió recordar los 13 objetivos de CHARIS y los 5 de la RCC Argentina

Monseñor pidió recordar los 13 objetivos de CHARIS a los cuales la RCC Argentina adhiere y se constituye custodio, también invito a los obispos, diocesanos y grupos de oración a juntos trabajar en aquellos objetivos que más se acerquen a la necesidad de la pastoral. Adjuntamos el comunicado a los obispos y equipos diocesanos.

https://rcc-argentina.com.ar/wp-content/uploads/2022/11/CHARIS-RCC-ARGENTINA-2.pdf

 

OBISPADO DE GOYA
MARIANO I. LOZA 592- GOYA, CTES. -TEL. 03777-422314- /obispado@goyanet.com.ar

Goya, 25 de noviembre de 2022
“Lo que Dios espera para la Iglesia
en el Tercer Milenio es el camino Sinodal” (Papa Francisco 17/10/15)
Estimado P. Obispo:
Tengo el agrado de dirigirme a Vos como Asesor Episcopal de la
Renovación Carismática Católica Argentina, para compartirte y enviarte varias
cosas.
1) Del 18-20 de noviembre se realizó el Encuentro Nacional de
Equipos Coordinadores Regionales, Diocesanos y Asesores, en el cual se
eligió como nuevo Coordinador Nacional a Juan Jorge Sobrero (Diócesis
de Gualeguaychú, Región Litoral); Asesor Nacional, al Presbítero Jorge
Charreun (Diócesis de Concordia, Región Litoral) y Vice Asesor al
Presbítero Marcelo Toledo (Diócesis de Rio Gallegos, Región Patagonia).
2) Me parece importante compartirte el Preámbulo y los
Objetivos Generales según los Estatutos del Servicio Internacional de la
Renovación Católica (Charis) (Ver adjunto), ya que en ese marco la RCC
desarrolla su acción pastoral.
3) “En la Argentina la RCC adhiere en un todo y se constituye en
custodio de los trece objetivos y de la misión de la RCC fijados por la Iglesia”
1
4) A modo de sugerencia: de los trece objetivos mencionados y
según tu realidad diocesana, veas cuáles son los que más ayudarían en la
Pastoral para encomendarle a tu Equipo Diocesano, el cual asumió el
compromiso de solicitar Audiencia y visitarte.

Desde ya te agradezco la recepción de esta nota y también que puedas
recibir al Equipo Diocesano.
Deseando para Vos y tu Diócesis, un Fecundo Adviento, te saludo con un
abrazo en Cristo

ADJUNTO
ESTATUTOS DEL SERVICIO INTERNACIONAL DE LA RENOVACIÓN
CARISMÁTICA CATÓLICA (CHARIS)
PREÁMBULO
Lo que conocemos hoy como Renovación Carismática Católica (RCC) es parte de
una corriente ecuménica de gracia. Nació por voluntad soberana de Dios en la
Iglesia Católica en 1967 y emergió como un fruto del Concilio Vaticano II.
Hoy se estima que hay más de 120 millones de personas en todo el mundo que
han recibido una experiencia del Espíritu Santo que ha transformado sus vidas a
través del contacto con la RCC. Sin embargo, esta gracia del Espíritu Santo a nivel
mundial y con muchas expresiones no es un solo movimiento unificado como
otros. No tiene un fundador o un grupo fundador, sino que es un acto soberano
del Espíritu Santo. Es una corriente de gracia que permite a las personas, grupos,
comunidades, actividades y ministerios expresarse de maneras diferentes con
diferentes formas de organización.
Una de las características de la RCC es la amplia variedad de expresiones y
ministerios que forman una unidad en la diversidad. Las variadas expresiones y
realidades de la RCC pueden estar en diferentes niveles de desarrollo y tener un
énfasis diferente, pero sin embargo comparten la misma experiencia
fundamental del “bautismo en el Espíritu Santo”; y abrazan los mismos objetivos
generales. En algunos lugares, la RCC se organiza como un movimiento eclesial
pero la propia naturaleza de la RCC implica que somos diferentes de otros
movimientos eclesiales. Ciertamente el cardenal Leo Jozef Suenens, que fue
nombrado por el Papa San Pablo VI en 1974 como asistente episcopal de la RCC,
rápidamente reconoció lo que estaba pasando como una “corriente de gracia”;
inspirada por el Espíritu Santo para toda la Iglesia. Él dijo que: “la Renovación
no es un ‘movimiento’ en el sentido sociológico habitual: no tiene fundador ni
estatutos; no es homogéneo; incluye un amplio abanico de manifestaciones. Es
un fluir de la gracia, un aliento renovador del Espíritu Santo, dirigido a todos los
miembros de la Iglesia – laicos, religiosos, sacerdotes y obispos. Supone un
desafío para todos nosotros”.
Generalmente, la RCC se centra en las relaciones y las redes de relaciones en vez
de en estructuras rígidas. Por lo tanto, podemos encontrar modelos de relaciones

no estructuradas a nivel local, diocesano, nacional e internacional. Estas
relaciones con frecuencia se caracterizan por la libre asociación, el diálogo y la
cooperación. La naturaleza del liderazgo en la RCC se caracteriza por el servicio
y no por la gobernanza que exija obediencia y conformidad.
En 1972, la primera oficina de comunicación internacional (ICO) se estableció en
Ann Arbor (EE.UU) para facilitar la comunicación entre las diferentes realidades
carismáticas que estaban emergiendo rápidamente en la Iglesia Católica por todo
el mundo. Más tarde, en 1976, la oficina del ICO fue trasladada a Malinas,
Bruselas (Bélgica), la diócesis del cardenal Suenens. Él creó un equipo de
coordinación para la RCC, transformando la oficina del ICO en ICCRO
(International Catholic Charismatic Renewal Office – Oficina Internacional de la
Renovación Carismática Católica) en 1978.
Esta oficina se trasladó a Roma en 1981. En 1984, el Papa San Juan Pablo II
nombró al obispo Paul Josef Cordes como asesor episcopal de ICCRO,
sucediendo al cardenal Suenens. Después, en 1985, atendiendo a la invitación del
Santo Padre, la oficina del ICCRO se estableció en el Vaticano.
En 1990, una red internacional de comunidades de alianza de la RCC fue
reconocida a nivel pontificio como una asociación privada de fieles, bajo el
nombre de “Catholic Fraternity of Covenant Communities and Fellowships”. Su
misión era consolidar los lazos de estas comunidades con la Iglesia Católica y
fomentar la evangelización.
En 1993 el Consejo Pontificio para los Laicos concedió reconocimiento pontificio
a ICCRO aprobando sus estatutos como un organismo internacional de servicio.
El nombre cambió de ICCRO a ICCRS, enfatizando así que era un ministerio de
servicio pastoral más que meramente una oficina administrativa.
En Abril de 2016, el Papa Francisco designó a Michelle Moran y Pino Scafuro
para trabajar en el nuevo Servicio Único y avanzar el proceso hasta su
culminación; con Julia Torres y Oreste Pesare como secretarios, y con el
acompañamiento del Consejo Pontificio para los Laicos.
Durante muchos años, ICCRS y Catholic Fraternity han trabajado juntos
ofreciendo seminarios sobre varios temas específicos de la Renovación
Carismática. Juntos han organizado el 50 aniversario de la RCC en Roma durante

Pentecostés de 2017. Fue durante este tiempo cuando se firmó el Acta
Constitutiva del Servicio Único que llevó a la fundación de CHARIS.
II. OBJETIVOS
Art. 3 Objetivos Generales Los objetivos generales de CHARIS son:
a) Ayudar a profundizar y promover la gracia del bautismo en el Espíritu Santo
por toda la Iglesia;
b) Promover el ejercicio de los carismas no solo en la Renovación Carismática
Católica sino también en toda la Iglesia;
c) Alentar la profundización espiritual y la santidad de las personas que viven la
experiencia del bautismo en el Espíritu Santo;
d) Incentivar el compromiso con la evangelización, especialmente a través de la
nueva evangelización y la evangelización de la cultura, siempre respetando la
libertad religiosa;
e) Fomentar la cooperación entre comunidades nacidas de la Renovación
Carismática Católica, con vistas a que la experiencia de algunas comunidades en
particular esté disponible para el bien común;
f) Promover la dimensión ecuménica de la Renovación Carismática Católica y
fomentar el compromiso de servir por la unidad de todos los cristianos;
g) Identificar y promover temas específicos que puedan ayudar a profundizar en
la gracia de Pentecostés;
h) Animar a la creación de lazos y de cooperación entre realidades dentro de la
Renovación Carismática Católica en áreas de formación, evangelización, etc.;
i) Promover el servicio a los pobres y a la acción social a través de la Renovación
Carismática Católica;
j) Organizar oportunidades formativas, de acuerdo con las necesidades
expresadas por la Asamblea General;

k) Facilitar que los clérigos y religiosos profundicen en su experiencia de la
Renovación Carismática Católica y participen más plenamente en ella;
l) Fomentar la comunión: entre personas involucradas en realidades diferentes
dentro de la Renovación Carismática Católica; con movimientos eclesiales que no
se identifican con esta corriente de gracia; y con otras Iglesias cristianas y
comunidades, especialmente aquellas que viven la experiencia de Pentecostés;
m) Organizar grandes eventos, coloquios, encuentros de líderes, para compartir
e intercambiar las experiencias diversas que fluyen del Espíritu Santo.

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